Hay Más Inteligencia En El Cajón De Las Verduras Que En Tu Cerebro

  “no somos los más inteligentes del mundo”   No te estoy llamando tonto. Yo también me sorprendí al descubrirlo, resulta difícil de creerl...

 

“no somos los más inteligentes del mundo”


 

No te estoy llamando tonto. Yo también me sorprendí al descubrirlo, resulta difícil de creerlo y aceptarlo. Pues “hemos conquistado la luna”, nuestra tecnología avanza a un ritmo casi inalcanzable para la mayoría de la población. Hemos desarrollado una cultura amplia y rica, libros, películas, Netflix, stranger things, moda, etc. Pero no somos tan inteligentes como creemos ser. Y afirmar que un aguacate, una berenjena o un árbol cualquiera es más inteligente que nosotros. Supone una bofetada a nuestro ego colectivo de humanidad. Pero lo cierto es que es así.

Plantéatelo de esta manera, ¿Quién depende más de quién? ¿Los vegetales de los humanos, o los humanos de los vegetales? Nosotros, la especie humana, dependemos en un impresionante 80% de tres plantas para obtener las calorías necesarias para nuestra vida diaria: el trigo, el arroz y el maíz. Pero volvamos al insultante tema para nuestro ego, de la inteligencia vegetal frente a la inteligencia humana. Definamos inteligencia como la capacidad de una especie para adaptarse al entorno tomando decisiones, valorando riesgos, modificando conductas y cooperando por el bien común. De nuevo, otra bofetada de realidad para el ego humano. Pues está claro que sí bien podríamos hacerlo, no nos interesa como colectivo, ni como país, ni como sociedad. Más allá de hacer reuniones carísimas y emitir discursos prometedores, que solo conducen la opinión pública al por qué no es viable y a medidas poco más que estériles al respecto; Por el contrario, el reino vegetal supone todo un ejemplo de cooperación, adaptabilidad, resiliencia, sofisticada inteligencia y por qué no, más humanidad que los mismos humanos. ¿Te escandalizan estas afirmaciones? Tranquilo, es normal. Veamos el por qué es de esta manera.

Para comenzar, el 99.7% de la vida reinante en este planeta, está compuesto por el reino vegetal. Plantas y árboles de todo tipo. Frente a un insipiente 0.3% de vida animal (humanos incluidos). Nuestra existencia en el planeta resulta casi insignificante y pasajera. Ante la incuestionable soberanía del reino vegetal en este mundo. Está claro quien ha logrado adaptarse mejor al entorno y quien sobreviviría ante una posible extinción. Los vegetales, en caso de que aún lo dudes.

Pero ¿acaso estás loco? ¿no ves lo que le estamos haciendo al planeta? ¿el cambio climático y el apocalíptico futuro que nos espera?

Bueno... sí. Hemos alterado el equilibrio del planeta y del reino vegetal. Pero ese apocalíptico futuro, lo es para nosotros, la especie animal (humanos incluidos), el 0.3% de la vida sobre el planeta. No lo es para las plantas y los vegetales. Baste como ejemplo Chernóbil. Donde la naturaleza y la vida vegetal es más vibrante y hermosa, que antes del accidente en 1986. Pero absolutamente tóxica y mortal para toda vida animal.

¿Y sí nos vamos a vivir a marte con las naves de Elon Musk, y colonizamos otro planeta?

¿Qué crees que vamos a comer allí donde vayamos? Exacto, lo has pillado. Vegetales que se adaptaran a su nuevo entorno. Mientras nosotros tendremos que estar dentro de los trajes de astronauta cuando queramos salir a dar un paseo. Pues no podremos ni respirar en el exterior. O permanecer encerrados en los módulos de las naves colonizadoras. Todo en ejemplo de “adaptabilidad” humana... ¿no es así? 

¿Cómo puede una planta ser más inteligente que nosotros? ¿Si ni siquiera posee los cinco sentidos ni órganos, cerebro y sistema nervioso?

Esto es lo que nos han enseñado de forma errónea en las escuelas. Ya que era lo comúnmente aceptado de acuerdo con la ciencia de hace más de cien años. Pero está muy lejos de ser la realidad científicamente probada hoy en día. Stefano Mancuso, Neurobiólogo vegetal expone en su libro “sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal” infinidad de ejemplos en como las plantas nos superan en inteligencia, estrategia y adaptabilidad. Ya que piensan sin un cerebro, oyen sin oídos, ven sin ojos, saborean sin lengua y huelen sin nariz. Es el caso de los tomates. Sí, los mismos que le pones a la ensalada. La planta de tomate es capaz de percibir cuando un depredador, animal o humano se acerca a ella y supone una amenaza. Siendo así, esta planta emite una sustancia química, un olor que es transportado por el aire y alerta a las demás plantas de alrededor del peligro. Esta señal de alarma es perceptible a varios cientos de metros de distancia por otras plantas. ¿por qué iba una planta a hacer tal cosa, con el coste energético que supone para su vida? Porqué piensa, analiza, está programada para sobrevivir y ayudar a su entorno a hacerlo. Y es que se han descubierto cientos de diferentes combinaciones químicas (olores) que emiten las plantas para enviarse mensajes. Un lenguaje que nosotros “los más inteligentes del planeta” acabamos de descubrir. Tal mecanismo de comunicación entre plantas y árboles equivale a nuestro WhatsApp. Aún falta por descubrir si entre plantas se pueden reenviar mensajes, enviar una respuesta, entablar conversaciones o si se dejan en “visto”. También se investiga si es un lenguaje que entienden todas las plantas por igual, o si son mensajes encriptados para que solo ciertas especies los entiendan.

-Tomate 1 a toda la huerta: !URGENTE¡ !Peligro¡, el Hippie vegano se acerca la huerta. Proteged a los infantes, esconded las reservas de energía y máxima prioridad a las raíces.

-Tomate 9 a toda la huerta: Falsa alarma. El hippie se dirige al gallinero. Ha dejado de ser vegano y vuelve a comer carne. Todos tranquilos. Avisad a las gallinas.”

 
 

¿Cómo huelen las plantas estos mensajes encriptados en olores?

Mancuso afirma que, a través de toda la superficie de la planta, desde las raíces hasta en las hojas más jóvenes hay millones y millones de células especializadas en detectar la calidad del aire y percibir, decodificar la información que ese aire transporta. En otras palabras, oler. A pesar de que no tienen nariz, huelen a través de toda su superficie, trescientos sesenta grados a su alrededor en todas las direcciones. Un sistema bastante más potente que una sola nariz con dos orificios enfocada en una sola dirección a la vez. Lo mismo ocurre con la visión.

¿Estás diciendo que las plantas pueden ver? Así es. Incluso pueden detectar formas y colores. Al igual que con el olfato, en lo referente a la visión. Se ha descubierto un tipo especial de células repartidas por millones en toda la superficie de la planta, incluyendo las raíces. Dichas células tienen forma convexa e interpretan la luz que se refleja a través de su membrana exterior con la membrana interior. Comportamiento también encontrado en la cianobacteria “Synechocystis sp. PCC6803” un ser vivo compuesto por una única célula y que utiliza su membrana exterior de igual manera para deducir donde está la fuente de luz, si es peligrosa o no y si debería acercarse o alejarse de ella. Siendo así, las plantas tienen millones de pequeños ojos “ocelos” en toda su superficie, que les permiten hacer cálculos sobre el entorno en base a la luminosidad percibida, tomar decisiones para su supervivencia y cambiar de estrategia si se es necesario. Poseen una visión trescientos sesenta grados a su alrededor, ven a través de toda su superficie. Un ejemplo claro nos lo brindan las Alubias y los guisantes. Cuyas plantas son capaces de reconocer (ver) sí en sus cercanías hay algún tipo de soporte o palo al que trepar. E incluso son capaces de reconocer si dicho soporte ya se encuentra ocupado por otra planta. En tal caso, cambian de estrategia y dirigen su búsqueda en otra dirección. Se han llegado a tomar fotografías utilizando lentes orgánicos formados por estas células vegétateles convexas. Pero dicho asunto resulta demasiado rocambolesco para darlo a conocer mundialmente. ¿podrán las personas asumir la perdida de intimidad en el hogar y en la profundad de los bosques debido a unas mironas silenciosas, que hasta ahora considerábamos faltas de vista, pero que prestan plena atención y lo miran todo, cual paparazzi silencioso?

Tenemos otro ejemplo que resulta como poco sorprendente. Se trata de la “Boquila Trifoliata”. La maestra del camuflaje vegetal. Esta planta enredadera tiene la capacidad de copiar la forma y color de las plantas que la rodean, se supone que para pasar desapercibida. Lo relevante es que una sola “Boquila Trifoliata” es capaz de disfrazarse de tantas plantas como se encuentre por su camino. Tiene la capacidad de modificar su ADN para copiar la forma, tamaño y color de sus vecinas, tantas veces como haga falta. Resulta un verdadero misterio no solo el por qué lo hace, si no el cómo lo hace. Desde luego es un mecanismo mucho superior a las pelucas, cirugías plásticas y estéticas, tintes de pelo, depilaciones y capas de maquillaje que utilizamos los humanos para camuflarnos o parecer distintos. Mostrándonos diferentes de como realmente somos. 


 

Las redes sociales de las plantas

Puesto que las plantas no pueden salir corriendo ante una amenaza, como lo hace la especie animal (humanos incluidos). Ellas se han visto obligadas a enfrentarse a toda amenaza que pueda aparecer en su vida. No tienen la opción de escapar. tienen que solucionar sus dificultades sí o sí, o arriesgarse a morir. Debido a esta situación desarrollaron un nivel de cooperación y cuidado mutuo que es todo un ejemplo para nosotros.

Las plantas construyeron una red de comunicación interna muy grande y avanzada, perfectamente comparable a internet. Y la cual supone su principal medio de comunicación, “El Micelio”. Gracias a los hongos de todo tipo haciendo de nodos conectores y mensajeros entre las raíces de los árboles y las plantas, todo el bosque puede enterarse de lo que está ocurriendo en otra parte del mismo. Para tomar así medidas de ayuda o prevención. En abril de 2016, la revista science publicó los resultados de un experimento realizado en un bosque de Basilea, Suiza. En el cual rociaron con CO2 marcado la copa de pequeño grupo de árboles. Mediante el espectrómetro de masa atómica (una maquina rarísima y cara). Lograron seguir el recorrido del CO2 marcado, y encontraron que árboles a cierta distancia, que no habían sido rociados con el gas. Tenían considerables cantidades del CO2 marcado en sus raíces. Esto significa que árboles perfectamente sanos, ayudaron a los que recibieron la alta carga de C02 para procesarla y así evitar que murieran. A pesar del riesgo que ello implicaba. Seamos sinceros. Supongamos por un momento que a tu vecino lo acaban de rociar con un gas tóxico y puede ser mortal. ¿te atreverías a recibir dentro de tu cuerpo parte de dicho gas, para ayudarle a procesarlo y evitar que muera? Probablemente no. ¿Qué harías? salir corriendo. ¿No es así? No significa que seas mala persona. Es tu instinto de supervivencia y forma parte de la programación básica del cerebro primario “reptil” de toda la especie animal (humanos incluidos). Salvo que se trate de un familiar cercano, en tal caso es distinto.

En este aspecto las plantas también nos han dado una sorpresa. Pues se descubrió que son capaces de reconocer a sus familiares. Otras plantas que descienden del mismo árbol o planta madre, y se muestran mucho menos competitivas por los nutrientes del suelo, el agua, la luz del sol y el espacio. Ósea que cuidan a sus familiares, incluso los enseñan y les brindan apoyo durante largos periodos de tiempo. Un árbol joven en un bosque frondoso es como un niño. Sí su familia no lo cuida, se muere. Ya que necesita al menos veinte años hasta alcanzar la luz solar por sí mismo, igualando la altura de las copas de los árboles vecinos. Antes de que lo consiga, el joven árbol es alimentado por sus vecinos y familiares a través de esa red de comunicación bajo tierra. Por medio de las raíces le envían agua y cualquier otro nutriente necesario para su crecimiento y supervivencia. Este comportamiento protector no es solo privilegio de los árboles y plantas jóvenes, es un procedimiento que se aplica a cualquier miembro de la comunidad (el bosque) que se encuentre en dificultades. Un auténtico ejemplo de comunidad y estado del bienestar. 

En otro experimento realizado con el moho del lodo. Se le enseño a este que un anillo de sal que lo separaba de su fuente de alimento, no suponía una amenaza. Y el moho del lodo aprendió a pasar por encima del anillo de sal para obtener su alimento sin la menor vacilación. Se introdujeron nuevos mohos del lodo y en cuanto se juntaron con los anteriores, estos nuevos también pasaron por encima del anillo de sal sin ningún problema. Se introdujo un tercer grupo de mohos del lodo, que no tuvieron ningún contacto con los otros, y no fueron capaces de llegar a la fuente de alimento, por miedo a que el anillo de sal supusiera una amenaza mortal para ellos. Está claro que hubo una especie de chismorreo, breefing entre los dos primeros en el que se les comunico que el anillo de sal era inofensivo. Pero los últimos llegaron tarde al meeting informativo y se quedaron al margen, ignorando la valiosa información. Ósea que hasta el moho posee un sistema de comunicación y capacidad de aprender. ! Y aprenden ¡ No repiten el mismo error una y otra vez como nosotros. Como nuestra sociedad.

Por último, veamos cual es la base del éxito y la inteligencia de las plantas. Sobra decir que somos dos formas de vida radicalmente distintas. Ellas son una forma de vida altamente exitosa y sofisticada. Que, debido a su imposibilidad para movilizarse, optó porque cada parte de la planta sea capaz, este instruida y programada para realizar todas las funciones vitales para la misma. Sí una situación de emergencia así lo exigiese. Esto significa que a diferencia de nosotros (la especie animal) que tenemos órganos específicos para realizar funciones vitales específicas, pulmones para respirar, corazón para bombear la sangre, estómago para transformar alimento en energía. En las plantas cada célula está programada para realizar estas labores. Sus funciones vitales son llevadas a cabo por igual en toda la planta. En vez de en un sitio específico de su cuerpo. Es un sistema descentralizado de organización, producción, control y calidad mucho más eficaz que nuestro sistema de gestión interna centralizado de la especie animal. En donde hay un cerebro que piensa y un sistema nervioso que recibe demandas de los órganos y envía instrucciones. Y si no funciona del todo bien, pues tenemos un piloto automático que toma el control llamado sistema nervioso autónomo. 

 

Estoy seguro que ahora percibirás las plantas de tu casa de una manera distinta. Sobre todo, después de saber que también se defienden ante los abusos, es el caso de “La hierba gatera – Nepeta Cataria” (marihuana de los gatos) que se defiende de estos incrementando su producción en lactina. Sustancia que estimula la producción de estrógeno dentro del cuerpo de los gatos, baja la libido y suprime la producción de testosterona en los gatos machos. Afectando sus testículos y la producción de esperma, para así medrar la reproducción del enemigo abusivo. Un mecanismo de defensa tan sofisticado y eficaz, como inverosímil viniendo de una planta. ¿Sabes que otra planta ha mostrado el mismo comportamiento defensivo ante un innegable depredador? El Cannabis, la Marihuana. Así que ve con cuidado en la cantidad que fumas o le pones a las cookies. Sí te encuentras especialmente sensible emocionalmente, sin apetito sexual o con una sensibilidad especial en los pezones, tal vez sea que la planta te esté considerando su más acérrimo enemigo y se esté defendiendo de ti, haciendo lo posible por eliminar tu descendencia. También me atrevo a pensar que cuando des un paseo por el bosque, recordarás que estás caminando literalmente por encima del internet de las plantas. Los árboles, las plantas y en general todos los vegetales se enfrentan a las mismas dificultades que nosotros en términos de supervivencia. Ellos han encontrado unas soluciones a dichos problemas que también son aplicables a nuestra especie.

Te dejo con un último descubrimiento tan polémico a los anteriores. Al igual que los humanos, las plantas sienten y reaccionan ante el miedo y el amor. Pero esto es algo que te corresponde a ti querido lector, descubrirlo, analizarlo y experimentarlo. Pues supone una barrera menos hacia una empatía real con el resto de seres vivos en el planeta.

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