Deja De Intentar Salvar El Mundo, Es Inutil

   "La cultura del superhéroe y la trampa del estilo de vida moderno" Vivimos en una extraña paradoja existencial, donde nosotro...

 

 "La cultura del superhéroe y la trampa del estilo de vida moderno"


Vivimos en una extraña paradoja existencial, donde nosotros y nuestro estilo de vida son el mayor problema y al mismo tiempo la solución definitiva. Es una tarea titánica modificar y cambiar nuestro de estilo de vida moderno. Pues implica ponernos todos de acuerdo para desarmar el modelo de negocio y el sistema económico mundial. ¿Alguna vez has visto que como humanidad hayamos conseguido un logro de tal envergadura? Entonces... ¿Para qué intentarlo siquiera?, ¿De verdad crees que cuatro manifestaciones con unos miles de personas indignadas cambiaran algo? No. Porque desconocen las trampas de la vida moderna. Mucho más sutiles, sibilinas y eficaces de lo que podemos imaginar. 

Asumámoslo, no podemos cambiar el mundo ni sus injusticias. Pero sí podemos cambiar nuestro mundo personal. La pequeña parcela del mundo que nos rodea allí donde vamos en todo momento. No es tu deber, ni tu responsabilidad cambiar las injusticias del mundo. “Pero si tienes todo el poder de cambiar las injusticias de tu mundo. De las cosas que te ocurren y de las relaciones económicas, profesionales y personales que tienes con el resto de la humanidad”. ¿A qué ya habías escuchado esto antes? Suena fácil, bonito y motivador. Pero no es más que la superficie de lo que realmente puedes hacer. Y así mismo, supone otra paradoja. Pues limitarnos a poner en práctica esa bonita frase supone otra trampa, para que sigamos manteniendo los mismos comportamientos sociales que han causado el problema. Pero disfrazados con una perspectiva más moderna y empática. Por el contrario, sí se profundiza en lo que verdaderamente implica la frase. Nos dirige a las profundidades del autoconocimiento, el redescubrimiento de lo que eres, de cómo eres y cómo has caído en las trampas del sistema de vida moderno. Pero esto resulta casi más abrumador y complejo que intentar derrotar dicho sistema de vida y las megacorporaciones que lo promueven. Nos pone en una situación similar a la de John Connor contra Terminador y Skynet. 

Por cierto, ¿Sabes por qué en todas las películas, vencer al malo es tan, pero tan difícil y lo consiguen en el último instante? ¡Exacto! Para desanimarnos.

 

Venciendo a Black Rock, Skynet, Umbrella Corps y el W.E.F.

Muy al contrario de lo que se nos ha enseñado en películas, comics, libros y series. Esta es una batalla que debemos enfrentar y ganar solos. Como se explicó en el post “Propaganda Vs. Libertad y La Mente Pública”. A nivel individual, cada uno de nosotros somos seres perspicaces, inteligentes y racionales. Pero a nivel colectivo somos estúpidos, irracionales y altamente manipulables. Por esto se insiste tanto en uso del mismo tipo de guion. En donde los humanos se unen en contra de un potentísimo enemigo, quien a pesar de ser absolutamente despreciable. Resulta casi imposible de derrotar, (recuerda: grupos de humanos unidos, igual a más fáciles de manipular).

¿Por qué se nos plantea esta narrativa de manera intensiva? Porque despiertan nuestro instinto de supervivencia reptil. Y entre más personas corran peligro en esa narrativa ficticia, más potente es el mensaje de amenaza que percibe nuestro cerebro primario y mayor la reacción emocional en contra de ese enemigo mortal. Cabe anotar que nuestro cerebro no diferencia entre lo que es real y lo que es imaginario o ficticio. Siendo así... ¿Qué mejor que poner el mundo entero en peligro? Y si, uniendo todas nuestras fuerzas, soldados de elite, héroes y superhéroes lo tenemos tan, pero tan difícil para vencer al enemigo. ¿Qué podemos hacer nosotros (el ciudadano promedio que lucha por mantenerse sano y vencer el paso del envejecimiento a toda costa) para intentar detener el avance de los verdaderos enemigos de la libertad humana? Nada.

No obstante, en esa narrativa tan bien implementada por dichos enemigos de la libertad humana. Dejan que el protagonista de esas historias gane cuando está a punto de ocurrir el caos total y la destrucción de la especie humana. Digamos que lo hacen así, para no ser tan explícitos. Permitiendo que exista una esperanza, pequeña, lejana, tremendamente difícil de conseguir y que casi con toda seguridad le costara la vida al protagonista. Llámese este Frodo Bolsón, John Connor, William Wallace, Gerry Lane (Brad Pitt) en Guerra mundial Z, o Will Smith en Yo Robot e Independence Day. Por esto también se nos muestra a un Batman con dolores de hombro y ganas de jubilarse. Cansado de combatir el mal y su oscuridad interna producto de profundas heridas emocionales no resueltas. ¿Y qué decir sobre la muerte de Iron Man? El único superhéroe muerto que no tenía superpoderes reales. Sino una gran capacidad inventiva, recursos económicos, mucha tecnología y chulería. Se entre lee el mensaje con bastante claridad. ¿No es así?

 “No seas tan chulo, no se te ocurra cambiar el curso de las cosas porque morirás”.


Por si no fuera suficiente con dejar morir al superhéroe más parecido a nosotros, (el ciudadano promedio). También mataron a Superman. Ni siquiera él se salvó de la maldad de algunos guionistas pagados por pérfidos productores ejecutivos de Hollywood, del mundo del entretenimiento y de la cultura popular. Quienes conocen muy bien los secretos de la mente pública. Además, puesto que tu cerebro está programado para sobrevivir a cualquier precio, Este tomara el control sobre tus reacciones y acciones ante tan amenazante mensaje. Para que te mantengas vivo, y desistas de convertirte en un Iron Man de la vida real. O simplemente, desanimarte de tan siquiera, plantearte cambiar tu entorno y tu vida. Resignándote a vivir lo que algunas corporaciones han decidido que es lo que debes vivir, y en las condiciones que has de vivirlo. 

Esto nos da como resultado, un mundo lleno de gente que prefiere salvar y cambiar el mundo viendo Netflix. Tumbado en el sofá, comiendo pizza y reforzando cada día las estructuras cerebrales cuidadosamente diseñadas por quienes ponen el dinero y las líneas guía, que tienen que seguir los guiones de diferentes películas y series. Con la intención de que aceptes “el mundo” tal cual es y desistas ante cualquier intento por cambiar tu mundo, de hacer algo distinto. Pero con la esperanza de que las cosas pueden cambiar. Pues en el último instante "siempre lo conseguimos". Aunque es demasiado peligroso. Así que mejor que lo haga alguien en Netflix, Amazon Prime o Hollywood. No importa quien, con tal de que no seas o yo. ¿Pero sabes qué? En la vida real no existe un Will Smith, Christian Bale o Brad Pitt que nos salve de las garras del mal y la extinción. Por no mencionar al enclenque Elijah Wood (Frodo) o el nuevo Spiderman quien aparenta tener problemas alimenticios.

En la vida real, eres tú quien encarna todos esos iconos de la valentía y honor humano. Pero tal vez estás demasiado ocupado, salvando el mundo tumbado en el sofá, pasivo enfrente de la pantalla.

¿Entiendes ahora, por qué digo que es mejor desistir de cualquier intento por cambiar el mundo tomando acciones colectivas bajo eslóganes como “salvar el mundo del cambio climático”? Es una pérdida de tiempo, energía y recursos humanos. Su inutilidad radica en que son promovidas por los mismos que han creado dichos problemas. Con exactamente la misma finalidad que las narrativas de los guiones de series y películas. Es la misma manipulación neuroconductual explicada en párrafos anteriores. El objetivo es que sintamos que estamos haciendo algo para solucionar el problema, cuando en realidad no se consigue nada. Y seamos claros... El planeta no está en peligro debido al cambio climático. Los que estamos en peligro somos nosotros, la especie Humana. Pero el planeta seguirá existiendo y reinando la vida en él. Tal cual lo expliqué en el post “Hay Más Inteligencia En El Cajón De Las Verduras Que En Tu Cerebro” y con toda probabilidad incluso será mucho más hermoso y exuberante de lo que es hoy, cientos y miles de años después de que nos hayamos extinguido. Porque nos extinguiremos sin lugar a duda. Pues forma parte del proceso de la vida de las especies, no solo en el planeta. Sino en el universo entero.

El cambio climático existe, es incuestionable. Pero intentar solucionarlo como si el peligro fuera para el planeta, más que para nosotros directamente (peligro en tercera persona), es lo que nos lleva a adoptar una actitud casi pasiva y despreocupada ante la importancia de tal situación. ¿Adivinas quien ha promovido dicho eslogan meticulosamente estudiado? Eso no te lo diré yo, lo has de descubrir tú.

Si el peligro del cambio climático, se mostrase desde la narrativa de amenaza en primera persona (, tus familiares, yo, mis familiares, nosotros, la especie humana). Las medidas correctivas para esta situación ya estarían tomadas y aplicadas debido a la presión pública en todo el mundo. Pero eso, como ya supondrás. Va en contra de los intereses de ciertas corporaciones. Así que… ¿Qué más da que nos extingamos todos, mientras ellos sigan ganando dinero? Si en todo caso, tenemos toneladas de entretenimiento para pasar el rato mientras ello ocurre.

¿Qué podemos hacer?

Como se mencionó anteriormente. Esta batalla solo la podemos ganar de manera individual. Es nuestra única y última esperanza de poder cambiar algo. Y ello implica entender las reglas del juego. Algo que es bastante menos abrumador de lo que parece. Especialmente en este momento donde la información para comprender las reglas de dicho juego, es gratis y se encuentra a un clic de distancia. Con la inmensa ventaja de que el único sitio donde has de examinarla y ponerla en marcha es dentro de ti. Dicho esto, veamos lo que en verdad podemos hacer.

 

Desconecta.

La mayor parte de esta batalla que hasta ahora tenemos perdida, se lleva a cabo en nuestras mentes. Y el equivalente a la artillería pesada en dicha confrontación, son las redes sociales y los medios de comunicación. Por lo tanto, solo necesitas un clic para desconectar y dejar descansar a tu cerebro de la infinidad de mensajes y manipulaciones que atacan tu instinto de supervivencia y tu sistema dopaminérgico. El mismo que se encarga de que quieras seguir viendo indefinidamente dichos mensajes. En realidad es simple. Si el problema es la información que entra en tu mente, pues cierras la puerta y ventana de tu mente para que dicha información no entre. Aleja tus ojos, oídos y cerebro de la manipulación neuroconductual. ¿Dudas de que las redes sociales también supongan un problema? Chequea este enlace para descubrir hasta qué nivel son una parte clave en del problema.

Además, el ochenta por ciento de los medios de comunicación mundiales pertenecen a una misma megacorporación. Esto significa que el ochenta por ciento de las cosas que se muestran e informan en estos medios de comunicación. Siguen las líneas guía que dicha entidad impone a periodistas, guionistas, influencers y demás personas de la TV y de la vida pública. Siendo de esta manera, aplica tu artillería pesada: usa el dedo de la libertad para apagar la TV y salir la red social que te tenga atrapado. ¿No sabes cuál es? Es esa, la que no puedes dejar de entrar cada diez minutos para ver si hay algún like nuevo, una solicitud de amistad o un match.

 


Códigos Culturales. 

Los códigos culturales son los conceptos y el lenguaje que el cerebro reptil primario programó para dar soluciones y adaptabilidad en términos de supervivencia, en nuestros primeros años de vida. Los copiamos y aprendimos de la cultura en la que crecimos y de nuestros familiares; estos códigos cambian de una cultura a otra. Si conoces los códigos culturales y cómo se utilizan, tienes en tu poder la información para manipular toda una cultura, un país, continente. En el caso de los códigos más universales, incluso el mundo entero. 

Los códigos culturales son la estrategia usada para hackearte y manipularte sin que te des cuenta. Son el lenguaje secreto que le habla directamente a tu instinto de supervivencia. Si el mensaje que nos envían emplea el código cultural, es potente y ha sido bien diseñado. El efecto es que tu cerebro reptil tomará el control y actuarás irracionalmente. Sin darte ni siquiera cuenta de lo que ha ocurrido y del por qué has actuado de esa manera. El Psiquiatra Clotier Rapaille, es quien descubrió dichos códigos. sobre él podríamos decir que nos vendió al diablo. Pues puso sus descubrimientos al servicio de las grandes multinacionales. Las que ejercer las más grandes manipulaciones neuroconductuales mundialmente. Pero sería injusto culparle, pues al mismo tiempo libero sus descubrimientos y los puso al alcance del público a través de sus libros e infinidad de videos en internet.

¿Te parece poco comprender cómo funcionan y cuáles son los tuyos? Tal vez, si Iron Man hubiese comprendido sus códigos culturales y las razones que lo hacían comportarse de manera extravagante e impulsiva, aún seguiría vivo. En otro caso, tal vez Frodo Bolsón habría tomado prestada un águila gigante para ir directamente al monte del destino volando y así destruir el anillo de Sauron de manera eficaz. En vez de provocarle a Sam Gamyi una dependencia emocional, pasar penurias y sufrimiento durante casi cincuenta años. Si te has leído los libros, lo sabrás. Fue mucho más largo y agónico que las diez horas de película que dura la trilogía en DVD. Puede sonar un poco blasfemo. Pero en realidad, cuando el tío Ben le dijo a Spiderman que “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, se estaba refiriendo a los códigos culturales.

 

Autogobierno y movimiento.

En otras palabras, hacer yoga. “Ah, qué pereza hacer estiramientos y respirar”, “eso es para gente que está en forma y supermodelos”. Lo sé, lo sé. Pero de nuevo es solo la ilusión y justificación que se ha infiltrado en la mente subconsciente de las personas. ¿Por qué yoga? Ahora que ya has cerrado la ventada a la información contaminada, y que comprendes la estrategia implacable de los códigos culturales. ¿Qué vas a hacer? ¿Dejar que tu vida la sigan gobernando los mismos que lo han estado haciendo hasta ahora? ¿O vas a asumir tú el control? Esto nos lleva incuestionablemente al Yoga. Porque eres tú retomando el control sobre tu cuerpo y los procesos cerebrales que fueron usurpados por aquellos enemigos de la libertad humana. Obligarte a realizar una serie de movimientos, mientras prestas atención única y exclusivamente a tu respiración y las sensaciones del cuerpo. Se traduce en una reprogramación acelerada del cerebro y el cuerpo. Por esta razón experimentas malestar solo imaginándote ahí tumbado en el suelo, estirando músculos que ni siquiera sabias que tenías.

El sistema nervioso autónomo del cuerpo humano, el equivalente a la I.A. interna del cuerpo o el sistema Android/IOS de este, toma decisiones por su cuenta. Y no le gustan los cambios. Prefiere lo predecible (estar tumbado viendo una peli o serie) a lo nuevo, diferente y desafiante. Por esto reniega y te hace sentir mal con relación a la idea de empezar una rutina para principiantes de yoga. Lo hace a través del cerebro límbico, el de las emociones. El cual, también es reprogramado mediante la práctica del yoga para ser más resiliente, menos explosivo y desarrollar con más frecuencia estados mentales placenteros. Tal vez sigas opinando “el yoga no es para mí, de todas maneras, no me siento bien con ello”. La diferencia, es que ahora ya sabes cómo tu sistema nervioso autónomo, te está influenciando para que pienses y sientas de esa manera. Aun así, la herramienta ya la conoces.

Un buen ejemplo de esto es Hulk, quien ha empezado a tomar clases de yoga para reprogramarse y dejar de convertirse en un monstruo verde furioso y fuera de control. Dependiendo de sus progresos, puede que llegue a convertirse solo en un tipo cabreado de color gris clarito o paliducho. ¡Vamos! Si Hulk puede hacer yoga, tú también.

 

 

Reconecta. 

No se trata de que te aísles o huyas del mundo. Se trata de tomar control sobre ti a un nivel que pocas personas conocen. Y cuando te conectes de nuevo con el mundo, sea de una forma consciente y deliberada. Sabiendo exactamente lo que está ocurriendo y reconociendo cuando están intentando hackear tu mente. Esto te permite ver con mucha más claridad que información y contenido es digno de tu atención. También ser mucho más selectivo con el tipo de entretenimiento al que le permites acceder a tu mente. Algo así como cuando Neo aprendió a controlar Matrix, con la diferencia que esto es aplicado a la vida real. Tú serás el primero y tal vez el único en notar los beneficios. Es por esto que es una guerra que se libra y se gana en solitario.

No obstante, cuando las personas a tu alrededor perciben esta victoria interna. Es inevitable que te pregunten ¿Qué ha ocurrido?, ¿Qué ha cambiado en ti? Con un poco de suerte, ellos también comenzarán su propia batalla por el autogobierno. La realidad es que entre más personas conozcamos las reglas del juego de las manipulaciones del sistema de vida moderno. Menos influencia tendrán los verdaderos enemigos de la libertad humana.

Esta es la manera  como podemos cambiar de manera  nuestro autodestructivo sistema de vida. Después de todo,  no es  tan  difícil vencer el mal y cambiar  las  cosas. Al contrario  de  lo que intentan hacernos creer por todos los medios. 

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