Ignora Este Hábito, Perderás Todo Por Lo Que Has Luchado

Rafa tiene un empleo fijo y bien remunerado tras muchas vueltas de la vida y empresas por las que pasó. Haber empollado de adolescente y dur...


Rafa tiene un empleo fijo y bien remunerado tras muchas vueltas de la vida y empresas por las que pasó. Haber empollado de adolescente y durante su formación profesional por fin había dado sus frutos.

 

Desde que comenzó a trabajar en la nueva empresa, sus ahorros no paraban de crecer, al igual que su productividad. Tanto, que tenía a su cargo un pequeño grupo de empleados.


La vida continuó haciendo lo que mejor sabe hacer, “dar vueltas”. 

 

La empresa creció más con nuevos clientes y mayor volumen de producción, pero el mismo número de empleados. Aquello no supuso ningún problema para Rafa, un tío acostumbrado a demostrar su valía. Así que él mismo asumió parte del trabajo extra que correspondía a sus subordinados. 

 

Llegaba cansado a casa y un par de horas más tarde de lo habitual, pero “merecía el esfuerzo” se decía a sí mismo.


Poco tiempo después su esposa enfermó y necesito de él durante la recuperación. Sin embargo, Rafa tenía el tiempo muy limitado. Esto pasó factura al matrimonio creando una deuda pendiente dentro de su esposa hacia él. Una deuda difícil de saldar por qué ahora la empresa había reducido el número de personas en el equipo de Rafa, pero mantenía los objetivos de crecimiento, incluso los querían un poco más elevados.


Cuando Rafa modifico los horarios y reorganizo las tareas de su equipo para intentar cumplir los objetivos de la empresa. El malestar de los empleados y la revuelta interna no tardaron en explotar. La oficina dejó de ser un lugar motivante donde afrontar retos, crecer y ganar dinero; Para convertirse en la nave del Predator. Donde el aire es caliente y espeso. Donde se respira azufre en vez de oxígeno, y ni las moscas se atreven a volar para no ser aniquiladas por un rayo láser mortal.  

 

¿Y su casa, su refugio, su santuario? 

 

Ahora era la sede principal del banco con el que tenía una hipoteca impagable en esta y en varias vidas. La deuda emocional con su esposa por haberla dejado sola en un momento tan difícil para ella. Y la demanda constante de tiempo, dedicación y cuidado que se había formado dentro de ella, a consecuencia de lo ocurrido y la ausencia de Rafa.


Pues eso. Que ni tú ni yo iríamos a dormir la siesta, o descansar por la noche a la oficina del banco al que tenemos que pagarle medio sueldo de nuestra vida entera. Ni a trabajar en un sitio donde nos quieren destruir con miradas de chino enfurruñado, palabras bañadas en cianuro y sabotaje encubierto.

 

A esto, súmale unos jefes exigiéndote cumplir semana tras semana con el porcentaje de crecimiento planeado.


Rafa no tardó en caer enfermo. Su sistema inmune se fue al suelo, consecuencia de los altos niveles de estrés continuado y de no dormir bien. (¿cómo podría?). Sospechaba que su esposa empezaba a serle infiel. Y su puesto de trabajo corría peligro. Pues su rendimiento y resultados en la empresa no se asemejaban ni de lejos a lo que había conseguido durante años.


¿En qué falló Rafa?


¿En qué puedes estar fallando tú?


En poner límites. En aprender a decir NO. o Sí, pero hasta aquí.


Soy Liam Axon y soy Storyteller. Me dedico a escribir historias.

Quizá algún día podría escribir la tuya.

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1 comentarios

  1. Muy buenos artículos Julián. Sin duda alguna desde pequeños nos programan para que vendamos nuestro tiempo y nos olvidemos de vivir, somos una pieza más del puzle para quienes manejan los hilos. Es responsabilidad nuestra si lo permitimos o no.

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