Empieza tu Propio Negocio, Mi Sobrina de 8 Años lo Hizo y Me Enseño 3 Grandes Lecciones.

El mundo se va al carajo y no podemos depender de un solo empleo como fuente de ingresos ni tampoco tener dos o tres empleos. No creo que v...



El mundo se va al carajo y no podemos depender de un solo empleo como fuente de ingresos ni tampoco tener dos o tres empleos. No creo que vengamos a este planeta para ser esclavos de empleos mal pagados, empresas explotadoras y préstamos bancarios, tal como nos fuerzan a creer. Tampoco vinimos a pasar una vida de vacaciones eternas entre restaurantes de moda, Beach clubs y coches de superlujo, como también las redes sociales nos hacen creer. No. Lo que si pienso es que el modelo antiguo de ganar dinero ya no sirve. Si dependes de un empleo para generar dinero estás jodido.

No se trata de si trabajar o no para otra persona o empresa. Se trata de tu destino, se trata de tu supervivencia, de que si mañana un algoritmo puede reemplazarte (y lo hará) a tu jefe y empresa no le importará lo que pase contigo. Pero si les importará cuanto se ahorrarán y cuanto optimizarán su producción. Imagina que no dependes de un jefe cabrón ni una empresa porque te entra más dinero por tus propios negocios que por tu sueldo.

¿Cómo se siente? "Mi sobrina tiene 8 años y empezó su negocio, Yo tengo 40 y aún me lo estoy pensando". Ella lo tiene claro, le gusta el dinero y le encanta el tiempo que pasa con su madre haciendo manualidades y se le ocurrió unir las dos cosas: Montar su negocio, poner a mamá a trabajar para ella y vender su producto. Pero antes de invertir sus ahorros en material, tutoriales, logística, una página web, etc. Tanteó el mercado para ver si había demanda. ¿Qué hace la mayoría de la gente que quiere empezar un negocio? Justo lo contrario. Estas son las tres lecciones que ella me enseñó:

1. Más fácil de lo que crees (el cliente primero):

Ganar dinero haciendo lo que nos gusta es la principal razón de que muchos emprendedores hayan fracasado. Invertir tus ahorros en montar un negocio de lo que te apasiona sin tener en cuenta quien va a pagar por tu servicio o si existe interés en tu producto es un suicidio económico. Eso no es ser emprendedor; Es ser ingenuo y se acerca bastante a algo llamado “optimismo cruel”. Puedes y debes intentar montar un negocio haciendo algo que te guste, pero primero tantea el mercado.

Antes de producir nada, mi sobrina hizo una campaña publicitaria en el grupo de WhatsApp de la familia ofreciendo su producto. Le pidió a todos que por favor compartieran en sus stories y estados su anuncio publicitario a cambio de un descuento en el precio (Repito, tiene 8 años). El resultado es que confirmo sus primeros 20 encargos. Solo entonces invirtió su capital 30 euros en material para iniciar la producción y contrató a su primer ayudante: Mamá, negociando un jugoso acuerdo en el que ofreció doblar su colaboración en las tareas de casa e irse a dormir pronto por la noche sin armar drama. Durante un mes. Noah Kagan aprendió esta dura lección cuando vio una oportunidad de negocio en juegos árcade de apuestas en Facebook, invirtió 200.000 euros en programadores y abogados, y quebró.

A nadie le interesaba su producto. Lo cuenta en su libro “Millón Dollar Weekend”.
En medio del desespero investigó que podía hacer para darle la vuelta a la situación y confirmó que uno de los grandes problemas de los juegos árcade era el 50% por ciento de los beneficios que se llevaba el proveedor del servicio de pagos online. Pregunto a los otros dueños de juegos árcade si estarían dispuestos a irse con él, si montaba su propio servicio de pagos online con una comisión mucho menor. Todos aceptaron. En un fin de semana montaron la web, dos semanas más tarde terminaron el trabajo de programación y pocos días después sus clientes estaban recibiendo un 20% más de beneficio. Un año más tarde la empresa había logrado facturar 15 millones de EUR. Así que antes de hacer tu meditación de manifestación, ponerte en modo “fake it till make it” y lanzarte al vacío sin paracaídas, tantea el mercado. Envía una foto en tus grupos de WhatsApp, Telegram y redes sociales informando que vas a hacer “X” para vender, que lo haces con todo tu corazón y les va a facilitar la vida.
Pero si no hay feedback olvídate.
Aterriza, pregunta, observa que necesita tu comunidad, tantea de nuevo. Y si hay feedback, ahora si “fake it till make it” y a currar. Es mucho más fácil cuando empiezas por el cliente.

2. Empieza pequeño.

Mi sobrina quiso vender algo, tanteó el mercado y comenzó a producir. Deja de engañarte poniendo excusas argumentando que necesitas un local, ver más tutoriales, hacer un nuevo curso, alinearte los chakras, leer tus registros akashicos y sanar el niño interior. Es cierto que eso ayuda pero no son excusas para no comenzar. Steve Jobs comenzó pequeño en su garaje, Bill Gates también. Poco a poco fueron descubriendo las NECESIDADES del mercado y fueron escalando hasta convertirse en colosos de la industria. Tal vez no desees algo tan grande como Steve y Bill, pero empieza con lo que tengas (primero tantea el mercado). Ya llegará el momento de escalar si el negocio va bien. Entonces si necesitarás subcontratar un contable, alquilar un local o montar una tienda virtual, etc. Pero también existe la posibilidad de que emprender solo sea una idea atractiva para ti. Solo eso, una idea. Es probable que por esto elijas seguir dándole largas a comenzar tu negocio. En el fondo no lo quieres, No es para ti. Solo tu lo sabes. En ese caso es mejor que hagas un ejercicio de honestidad contigo mismo y te aclares.

3. Economía de dones y talentos

Lo que vives es lo que te llevas, ¿por qué no ganar dinero cumpliendo el motivo por el que has venido al planeta? Los religiosos dirán que si tienes un jefe cabrón debes ofrecer la otra mejilla para seguir pringando, porque si no cabes por el ojo de un alfiler vas al infierno por avaro… como si no fueras a ir allí de todas maneras. Los monjes budistas dicen que te tienes que desprender de todo deseo para ser feliz y vivir en el presente. Con hambre, ropa vieja y viviendo en una cueva, pero en el Nirvana. A todos los demás no nos queda otra opción que ganar dinero. El mismísimo Jesús lo hacía y también le tocaba pagar impuestos. Igual, alguna cuenta mal hecha en su declaración de impuestos fue el motivo de lo que le hicieron. Lo que quiero decirte es que no naciste para ser esclavo de nadie, ni para ser un parásito que vive a costa de los demás. Viniste porque lo que sea que te da la vida, decidió meterte dentro de un cuerpo humano y aprender algunas cosas de las que no podrás escapar. Cuando lo hayas aprendido acabará tu tiempo aquí y te irás. No es fácil, seguro ya lo has comprobado por ti mismo. Pero también se te dieron algunos extras para compensar la putada de venir aquí a pringar. Entonces te propongo lo que hizo mi sobrina.

Junta ambas cosas: necesidad de ganar dinero + cumplir con tu razón de estar aquí (tanteando el mercado para comprobar la demanda).La gente siempre está dispuesta a pagar para hacerse la vida más fácil o que alguien les ayude en sus dificultades. ¿No sabes cuáles son tus dones y talentos?, ¿Te los tengo que decir? ¿Has vivido hasta hoy sin saber qué puñetas viniste a hacer en la vida? Hacerte una buena Carta Astral y descubrir que limitaciones inconscientes habitan en tu psique, es un buen comienzo. A mí me cambió la vida. ¿No conoces alguien de confianza que lo haga? Escríbeme y te paso sus contactos. Conclusión: Quienes controlan el sistema te quieren medio enfermo, pobre pero sintiéndote rico, dependiente de ellos e ignorante. Lo consiguen haciendo que pases la mayor parte tu vida trabajando en algo que no te hace feliz, que parezca que estás muy ocupado y no te dé tiempo ni de alimentarte bien ni de aprender nada relevante. Para el poco tiempo libre que te quede, scroll infinito, Tinder y Netflix. ¿Para eso has venido al mundo? Empieza tu negocio.

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